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PRÁCTICAS ARTÍSTICAS Y FORMAS DE CONOCIMIENTO CONTEMPORÁNEAS

DEPÓSITO LEGAL: M42787-2016

ISSN: 2530-447X (edición impresa)

ISSN: 2530-4488  (edición digital)

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Nº0

Erreakzioa-Reacción. Una propuesta de colaboración DIY entre el arte y el feminismo / Erreakzioa-Reacción. A collaborative DIY project between art and feminism.

Azuzena Vieites

 

Erreakzioa-Reacción. Una propuesta de colaboración DIY entre el arte y el feminismo Erreakzioa-Reacción. A collaborative DIY project between art and feminism

Erreakzioa-Reacción surge en la escena vasca en 1994 como una propuesta para la realización de proyectos entre el arte y el feminismo, a partir de una iniciativa de Yolanda de los Bueis, Estibaliz Sadaba y Azucena Vieites, las tres artistas de formación y pertenecientes a una de las primeras generaciones que inician sus estudios de Bellas Artes después de la Transición hacia la democracia en el Estado español. La propuesta trataba de construir un espacio en torno a la teoría, la práctica artística y el activismo feminista, desde una voluntad de generar reflexión y debate, así como de establecer genealogías dadas las discontinuidades y aislamiento producidos en la época de la dictadura; el objetivo consistía en crear una red de colaboraciones entre grupos o personas que compartieran unos intereses comunes. Por razones de proximidad geográfica Estibaliz Sadaba y Azucena Vieites terminaron implicándose de una manera más directa en la realización de los proyectos, compaginando este trabajo colectivo con su propio trabajo individual como artistas. La puesta en marcha de una línea de producción múltiple hizo posible la realización de publicaciones, talleres, seminarios, conferencias, exposiciones o vídeos. En un primer momento, desde su formación a mediados de los noventa y hasta el año 2000, Erreakzioa dedicó gran parte de sus esfuerzos a la edición de publicaciones en un formato fanzine, llevando a cabo un total de diez números y convirtiéndose en uno de los resultados más representativos y que mejor ha definido su labor en relación a las necesidades de una época y del propio contexto. Las publicaciones se hicieron con un ánimo de divulgación del feminismo, conscientes de la no existencia en su entorno inmediato de una tradición consolidada en lo referente a la práctica y la crítica artística; se hacía necesario mirar hacia fuera del Estado español para conseguir textos básicos o proyectos feministas, como así lo manifestaban las componentes del grupo en una de sus primeras entrevistas realizada por Miren Eraso en 1996 y publicada en el marco de la revista Zehar de Arteleku-Diputación Foral de Gipuzkoa. A través de estos primeros trabajos se propició la traducción de textos fundamentales (entonces había muy poco hecho en este sentido), se invitó a diversas artistas a mostrar su obra, contemplando el pago de las colaboraciones desde una voluntad política de remunerar el trabajo de las mujeres y de las artistas, se creó tejido social y se presentaron iniciativas similares de otros colectivos del resto de Europa o de Estados Unidos que a su vez habían sido referentes para la puesta en marcha del colectivo como Bildwechsel, un archivo de vídeo feminista en Hamburgo (Alemania) o WAC (Women’s Action Coalition) y Guerrilla Girls, iniciativas en Estados Unidos que habían denunciado públicamente, a través de carteles o estudios de porcentajes, a personas e instituciones que no reconocían el arte de mujeres o que tenían comportamientos racistas, homófobos o misóginos. El formato fanzine conectaba con técnicas de la cultura Do It Yourself y traía consigo una serie de particularidades que lo hacían singular, como una edición de carácter independiente y una voluntad de ampliar los campos de expresión y conectar con un público que tuviera intereses similares. En este sentido resulta significativo señalar que existía una descompensación entre el contenido teórico/político muy desarrollado desde una militancia y un activismo feminista, muy presente en la escena vasca y en la de otros contextos del Espado español, y una falta de desarrollo de un lenguaje que procediera del arte que se ponía de manifiesto en un uso de la imagen un tanto anticuado, narrativo, literal o poco crítico. Para Erreakzioa era importante incorporar modos de hacer que procedieran de la propia práctica artística y tomar consciencia de que la imagen, la representación y práctica artística generan o expanden los diversos discursos feministas. Esta literalidad a la hora de mostrar o contextualizar el trabajo de las artistas, feministas o no, resultaba en el peor de los casos claustrofóbico, sin matices y esencialista, restando en lugar de sumar.

 

 

Apuntes sobre los inicios y la realización de publicaciones

 

Podríamos pensar en Erreakzioa-Reacción como un proyecto de colaboración entre el arte y el feminismo que aparece en un momento en el que sus integrantes no tienen constancia de la existencia de otras iniciativas similares a su alrededor. El grupo consideraba el feminismo como una herramienta para conseguir el cambio social y también que este debía de constituirse desde la transversalidad a cualquier disciplina, en esta línea Erreakzioa ha querido poner en marcha propuestas que sirvieran para señalar y visibilizar la presencia y el trabajo de las artistas de una manera más igualitaria, contribuyendo a una lucha contra la discriminación de las mujeres en el mundo del arte y la cultura. El nombre del colectivo surge a partir del título del libro de Susan Faludi Backlash, publicado en 1991 y cuya edición en castellano tiene lugar en 1993, un año antes de la formación de Erreakzioa. En este libro la autora da cuenta de los diversos ataques que se produjeron en los años ochenta contra el feminismo y la igualdad conseguida en la sociedad norteamericana y comenta cómo no es la primera vez que en la historia la reacción (en el sentido de lo reaccionario) fomenta el temor al cambio como un recurso para evitar una auténtica transformación social; en un panorama como el descrito el término funcionaría también como un estado de alerta desde el que transmitir una idea de resistencia y acción, pero no como una oposición acción/reacción en términos binarios. Erreakzioa-Reacción va a derivar en la práctica en Erreakzioa y, aunque el proyecto se dé a conocer a través de los dos idiomas, se va a hacer uso del término en euskera en una gran cantidad de ocasiones; este texto va a seguir una misma lógica a la hora de referirse al colectivo.

 

La edición de publicaciones en un formato fanzine fue una de las principales tareas que se llevaron a cabo en los primeros años de trabajo en colaboración. Al retomar con el paso del tiempo los diversos ejemplares realizados podemos constatar que ya entonces se abordaron muchos de los temas que más se han desarrollado tiempo después, en el marco del nuevo siglo. Se propusieron colaboraciones visuales, textos y traducciones inéditas en castellano sobre cuestiones de pospornografía, violencia machista, feminismo poscolonial, antimilitarismo e insumisión, música y género, precariedad laboral, medios de comunicación o nuevas realidades corporales. Los primeros trabajos de Erreakzioa giraron en torno a cuestiones referentes a la práctica artística y el activismo feminista, con la intención de construir puentes hacia otros aspectos de la cultura y la sociedad contemporánea; tenían como eje teórico principal el feminismo y su sujeto político, las mujeres, si bien ya entonces querían problematizar y tratar de romper con una idea de carácter esencialista o biológica del término “mujer” y del binomio mujer/feminidad. De esta manera se ponía de manifiesto la necesidad de dejar espacios a otros feminismos que se construían en sintonía con nuevas coordenadas sociales, políticas, raciales o sexuales.

 

 

 

 

 

 

 

IMAGEN 1: Erreakzioa-Reacción 2. Construcciones del cuerpo femenino. 1995.

IMAGEN 2: Imágenes de publicaciones Erreakzioa-Reacción (1994-2000).

 

 

Apuntes sobre los inicios y la realización de publicaciones

 

Podríamos pensar en Erreakzioa-Reacción como un proyecto de colaboración entre el arte y el feminismo que aparece en un momento en el que sus integrantes no tienen constancia de la existencia de otras iniciativas similares a su alrededor. El grupo consideraba el feminismo como una herramienta para conseguir el cambio social y también que este debía de constituirse desde la transversalidad a cualquier disciplina, en esta línea Erreakzioa ha querido poner en marcha propuestas que sirvieran para señalar y visibilizar la presencia y el trabajo de las artistas de una manera más igualitaria, contribuyendo a una lucha contra la discriminación de las mujeres en el mundo del arte y la cultura. El nombre del colectivo surge a partir del título del libro de Susan Faludi Backlash, publicado en 1991 y cuya edición en castellano tiene lugar en 1993, un año antes de la formación de Erreakzioa. En este libro la autora da cuenta de los diversos ataques que se produjeron en los años ochenta contra el feminismo y la igualdad conseguida en la sociedad norteamericana y comenta cómo no es la primera vez que en la historia la reacción (en el sentido de lo reaccionario) fomenta el temor al cambio como un recurso para evitar una auténtica transformación social; en un panorama como el descrito el término funcionaría también como un estado de alerta desde el que transmitir una idea de resistencia y acción, pero no como una oposición acción/reacción en términos binarios. Erreakzioa-Reacción va a derivar en la práctica en Erreakzioa y, aunque el proyecto se dé a conocer a través de los dos idiomas, se va a hacer uso del término en euskera en una gran cantidad de ocasiones; este texto va a seguir una misma lógica a la hora de referirse al colectivo.

 

La edición de publicaciones en un formato fanzine fue una de las principales tareas que se llevaron a cabo en los primeros años de trabajo en colaboración. Al retomar con el paso del tiempo los diversos ejemplares realizados podemos constatar que ya entonces se abordaron muchos de los temas que más se han desarrollado tiempo después, en el marco del nuevo siglo. Se propusieron colaboraciones visuales, textos y traducciones inéditas en castellano sobre cuestiones de pospornografía, violencia machista, feminismo poscolonial, antimilitarismo e insumisión, música y género, precariedad laboral, medios de comunicación o nuevas realidades corporales. Los primeros trabajos de Erreakzioa giraron en torno a cuestiones referentes a la práctica artística y el activismo feminista, con la intención de construir puentes hacia otros aspectos de la cultura y la sociedad contemporánea; tenían como eje teórico principal el feminismo y su sujeto político, las mujeres, si bien ya entonces querían problematizar y tratar de romper con una idea de carácter esencialista o biológica del término “mujer” y del binomio mujer/feminidad. De esta manera se ponía de manifiesto la necesidad de dejar espacios a otros feminismos que se construían en sintonía con nuevas coordenadas sociales, políticas, raciales o sexuales.

 

 

Aspectos organizativos y de funcionamiento

 

Erreakzioa-Reacción se constituyó como una asociación cultural sin ánimo de lucro en el momento de su formación en 1994, se inscribió en Hernani (Gipuzkoa), localidad en la que vivía Azucena Vieites, y solicitó una ayuda económica a esta Diputación Foral como forma de financiación para poder realizar sus primeras publicaciones. Posteriormente y hasta el año 2000, en el que editaron el último número perteneciente a esa primera época de trabajo, fue el Gobierno Vasco a través de Emakunde, Instituto Vasco de la Mujer, hacia donde se derivaron sus solicitudes por la especificidad de las mismas. Las ayudas económicas recibidas a través de estos organismos para la producción de los primeros trabajos en formato fanzine fueron siempre modestas. Por otro lado, la infraestructura de Erreakzioa resultaba muy precaria y a la hora de gestionar estos recursos se tomó la decisión de hacer unas ediciones con un presupuesto austero, a través del uso de tintas en un solo tono y no de la cuatricomía, y reservar una buena parte del total al pago de las colaboraciones en la medida de lo posible, desde esa voluntad política de pagar por sus contribuciones a las mujeres y a las artistas. Resulta importante señalar que una gran parte de la labor que se hacía desde un feminismo activista no se remuneraba; por otro lado podríamos decir que en general el trabajo realizado en aquella época en el mundo del arte no estaba regularizado para un buen número de artistas que empezaban su andadura desde un punto de vista profesional. Así, se generaba un clima de confusión en relación al trabajo que debía o no ser remunerado. El mito del artista bohemio que vive al margen de la sociedad y que no tiene que manchar sus manos ni su obra con dinero contribuía a esta situación de falta de derechos en el mundo del arte. Los honorarios de artista o el pago de actividades como conferencias, talleres, pases de vídeo o realización de exposiciones serían algunos de los logros actuales, a pesar de lo mucho que queda por recorrer en un momento como el presente en el que la precariedad laboral, también en el sector artístico, se ha normalizado de manera peligrosa y perversa.

 

Conectando todas estas cuestiones sobre la financiación en los primeros años de trayectoria de Erreakzioa-Reacción con preguntas acerca del carácter independiente o no del grupo, sus integrantes aseguran que puede que no encajen del todo en una definición convencional del término. Entienden que la denominación se refiere a mantener una autonomía a la hora de trabajar; de esta manera todos los proyectos se han realizado desde una voluntad de generar contexto y espacios de empoderamiento feministas, desde sus inicios centrados en la elaboración de fanzines o la colaboración con espacios de carácter alternativo y autogestionado hasta la puesta en marcha de otro tipo de proyectos en centros culturales o artísticos de carácter institucional. Parece que una característica de Erreakzioa ha sido resistirse a las etiquetas; en sus comienzos por ejemplo se han encontrado con que en algunas exposiciones o muestras de publicaciones de arte no se tuvieron en cuenta sus fanzines por considerar que no eran una publicación al uso y, sin embargo, en contextos de exposiciones de fanzines tampoco se incluían, ya que pasaban por libros de arte. Es importante comentar que en la actualidad resulta complicada la catalogación de estos fanzines, ya que no en todos aparece el número o el año de edición. Por otro lado, se hacía una tirada de quinientos ejemplares de cada número y la distribución la realizaba el propio grupo, en un principio a través de envíos postales a organizaciones feministas, galerías de arte, artistas u otro tipo de agentes culturales. Esta tarea la compaginaban con la entrega en mano de la publicación cuando sus integrantes asistían o eran invitadas a eventos como charlas o exposiciones. Con el tiempo terminaron invirtiendo más energía en esta segunda modalidad de distribución.

 

Otro aspecto interesante acerca de la organización tiene que ver con el modo de compaginar la labor colaborativa de Erreakzioa con el propio trabajo individual de sus componentes, trabajo que nunca dejaron de lado para fundirse en “uno colectivo”, ni encontraron contradicción en ello. La labor de Erreakzioa siempre ha estado muy ligada a un trabajo de difusión del feminismo y de creación de contexto. Hay formas de trabajo en colaboración que existen y no tienen un nombre colectivo acuñado, esto nos puede hacer pensar sobre la existencia de un buen número de convenciones con respecto a las etiquetas.

 

 

Sólo para tus ojos. El factor feminista en relación a las artes visuales

 

Sólo para tus ojos. El factor feminista en relación a las artes visuales fue un seminario-taller internacional, de carácter experimental e interdisciplinar, dirigido por Erreakzioa-Reacción que tuvo lugar en Arteleku, centro de arte y cultura contemporánea situado en Donostia-San Sebastián. El encuentro, de cuatro semanas de duración, se celebró durante el mes de julio de 1997 y ofreció a quince artistas de cualquier disciplina la posibilidad de desarrollar nuevos proyectos o continuar con proyectos que ya estuvieran en marcha en un marco de diálogo y encuentro con otros artistas y profesionales del sector que intervendrían como ponentes. Se trataba de debatir sobre dos cuestiones relativas a la participación de la mujer en la escena artística: si su incorporación se producía o no en igualdad de condiciones que la de los hombres y si podría hablarse de una especificidad “femenina” en el trabajo artístico. También se trataba de reflexionar hasta qué punto las nuevas tecnologías ofrecían a las mujeres la posibilidad de trabajar en un terreno creativo exento de la tradición y de un lenguaje preexistente que en otras prácticas estaba condicionado por la presencia masculina y patriarcal, o bien reproducían de forma inercial este orden de cosas.

 

El encuentro se estructuró en dos partes, una primera de carácter teórico, en donde se debatieron cuestiones como las artistas de vanguardia y la técnica, la ciencia, la tecnología y el poder, la historia del arte y la visión androcéntrica de la misma, el feminismo y los nuevos medios, además de temas relacionados con la imagen, el cine y la representación de la mujer. También se pudo conocer de cerca experiencias colectivas que denunciaban situaciones de discriminación en el mundo del arte e iniciativas que se ocupaban de investigar, documentar y distribuir información sobre arte y feminismo. Como una continuación de este seminario se desarrolló una segunda parte de taller, en el que las personas participantes debían desarrollar el proyecto que habían presentado y que había servido de base para su selección. El catálogo de las jornadas se publicó un año después acompañado de un vídeo-documentación; su introducción señalaba, a modo de declaración de intenciones, que la crisis provocada en el feminismo ante el descubrimiento de la no inocencia de la categoría monolítica “mujer” daba paso a un lugar para la diferencia y la existencia de otros feminismos que se situaban a favor del cambio social y la crítica cultural. (Erreakzioa-Reacción, 1998, p. 9).

 

En su propuesta de abordar la relación entre los factores arte y feminismo el seminario-taller Sólo para tus ojos se convierte en un trabajo de referencia de especial interés y relevancia en el panorama del Estado español; por un lado debido a la escasez de iniciativas en aquella época que abordaran estas cuestiones en un entorno profesional y, por otro, debido a la voluntad de incorporar un debate feminista que tuviera lugar desde la propia práctica artística. Podríamos señalar otro trabajo relevante llevado a cabo con anterioridad en una misma línea: la exposición 100x 100: diez artistas andaluzas que tuvo lugar en el Museo de Arte Contemporáneo de Sevilla en 1993, comisariada por Mar Villaespesa. La muestra reunió una selección  del trabajo de dichas artistas a la vez que publicaba un catálogo en el que se tradujeron textos fundamentales e inéditos en castellano sobre arte y feminismo.

 

Sólo para tus ojos contó con la participación de invitadas como Guerrilla Girls, Ute Meta Bauer, Giulia Colaizzi o Miren Jaio, entre otras, y los proyectos de las personas seleccionadas se caracterizaban por su heterogeneidad, desde trabajos en vídeo, fotografía, dibujo y cómic hasta acciones desarrolladas en espacios públicos o una jornada de debate a partir de algunas películas de cine experimental realizadas por autoras como Carolee Schneemann, Barbara Hammer o Chick Strand. Se trataba de incluir propuestas que se desarrollaran en el marco de los presupuestos planteados en el seminario-taller y, desde una pluralidad de temas y disciplinas el objetivo consistía en formar un grupo que, en su diversidad, enriqueciera el trabajo.

 

 

La repolitización del espacio sexual en las prácticas artísticas contemporáneas

 

Si hemos comentado que uno de los trabajos más emblemáticos desarrollados por Erreakzioa-Reacción en relación a las necesidades de una época ha sido la edición de publicaciones o fanzines, y también hemos señalado las razones por las que el seminario-taller Sólo para tus ojos se convirtió en un referente en el panorama del arte y del arte feminista en el Estado español; podríamos decir que La repolitización del espacio sexual en las prácticas artísticas contemporáneas, un seminario que tuvo lugar en el año 2004, supuso un momento importante en la trayectoria del colectivo. Erreakzioa empezó con unos objetivos que fue desarrollando, entendía el feminismo como una herramienta para conseguir el cambio social y los proyectos se hicieron con un ánimo de divulgación del mismo, conscientes de la ausencia a su alrededor de una tradición o una cultura sobre crítica y práctica artística feminista suficientemente consolidada. Los primeros años de su actividad durante la segunda mitad de los noventa fueron de una gran producción debido a la escasez de material e iniciativas sobre arte y feminismo, por poner un ejemplo podríamos mencionar que en Sólo para tus ojos se recibieron cien solicitudes de participación para quince plazas disponibles; una situación que afortunadamente empezó a cambiar con el nuevo siglo al surgir otras propuestas por el gran interés y demanda que suscitaba el tema. Resulta conveniente tener en cuenta en relación a estas cuestiones que el acceso a la información, los sistemas de comunicación y de difusión estaban variando con internet. Así, desde la realización en 1997 de Sólo para tus ojos hasta los primeros años del nuevo siglo se desarrollaron en el Estado español una serie de propuestas discursivas y prácticas artísticas en torno a las políticas queer. El seminario La repolitización del espacio sexual en las prácticas artísticas contemporáneas, dirigido por Erreakzioa-Reacción junto a María José Belbel y que tuvo lugar en Arteleku del ocho al quince de septiembre de 2004, pretendía partir de los propios discursos que desde el arte se estaban generando en la intersección entre un feminismo crítico y las políticas queer. Para ello se elaboró un dossier con un conjunto de textos en relación al trabajo desarrollado por algunas de las personas invitadas que garantizaba a quienes querían participar en el encuentro un material de lectura básico y homogéneo. Las jornadas estaban estructuradas en dos partes: por un lado, sesiones a puerta cerrada con las personas inscritas y por otro, conferencias abiertas al público interesado. El folleto de mano informaba que había un servicio de guardería gratuito durante las conferencias, previa solicitud a Arteleku; ofrecer este servicio fue un hecho destacado para Erreakzioa. Las personas invitadas al seminario fueron: Beatriz Preciado (en la actualidad Paul B. Preciado), María Ibarretxe, Itziar Okariz, Hans Scheirl, Laura Cottingham, Terre Thaemlitz, Laurence Rassel, Cecilia Barriga y Laura Kipnis; por otro lado, la revista Zehar de Arteleku en su número 54, ofreció a Erreakzioa-Reacción y a María José Belbel trabajar como editoras invitadas para documentar a través de la publicación lo acaecido en el seminario.

 

El hilo conductor de este número monográfico de la revista Zehar que llevaba como título La repolitización del espacio sexual proponía esbozar un recorrido a través de las prácticas artísticas contemporáneas para analizar el impacto que la teoría y prácticas queer habían tenido en las políticas feministas en torno a la identidad, el género y la diferencia sexual. Se trataba de reflexionar acerca de la manera en la que se adoptan y transforman posiciones teóricas y modos de hacer de generaciones anteriores por parte de las artistas de generaciones posteriores, y pensar en cómo se establecía esa genealogía en el contexto cercano. Las editoras invitadas hacen referencia en la introducción al ensayo Placer visual y cine narrativo de Laura Mulvey, publicado en 1975 y traducido a castellano en 1985, que convocó en los años setenta a una primera generación de artistas de vídeo feministas a combatir el placer que el cine proporciona: el placer de mirar. El negar y aniquilar tal placer se utilizó como una táctica política para abordar la cuestión del lugar en el que la mirada masculina (pero no solo masculina, la mirada como un complejo entramado de poder) sitúa a las mujeres. Tiempo después la artista y teórica Laura Kipnis en su ensayo Transgresión de mujer, cuya traducción a castellano se publicó en 1999 en el fanzine Erreakzioa-Reacción 9, analiza otros trabajos en vídeo posteriores que, en diálogo con la teoría queer, reformulan estas políticas sobre el placer y el género, sobre la mirada y la sexualidad, y mediante el uso de tácticas de reapropiación de la narrativa, del humor y del placer visual, pretenden atraer más que distanciar y se dirigen al público de forma placentera, posibilitando una línea de fuga con respecto a algunos de los aspectos más restrictivos de las políticas de representación feministas anteriores, aún siendo consciente de estar en deuda con estas. En ese sentido, ya desde finales de los ochenta se venían desarrollando una serie de performances en torno a lo que Judith Halberstam denominó masculinidad femenina en su libro del mismo nombre de 1998, que cuestionaban como algo natural las categorías sexo/género y el binomio masculinidad/hombre. Estas performances de masculinidad se constituían como representaciones del deseo queer, como una manera de negar el placer visual para la mirada androcéntrica y heterocentrada; y generarían formas de identificación y reconocimiento en torno a la indumentaria, los gestos, la mirada o el cuerpo, creando nuevos códigos de representación y desnaturalizando la masculinidad. A la afirmación de Simone de Beauvoir de que “no se nace mujer se llega a serlo”, se añadiría la de que tampoco se nace hombre. La existencia de una serie de trabajos que tienen lugar en los márgenes de los discursos hegemónicos apuntaría hacia una construcción diversa del género; apropiándose, subvirtiendo y produciendo convenciones de género desde esos márgenes. Dichos trabajos socavarían la representación del mismo como algo auténtico, normal y natural, y se interesarían por la creación de identidades no binarias como una forma de deconstruir la identidad y de desestabilizarla, así como para ofrecer espacios de identificación a un conjunto de posibilidades corporales más amplia.

 

 

IMAGEN 3: Sólo para tus ojos. Portada del catálogo. 1998.

IMAGEN 4: La repolitización del espacio sexual. Portada de Zehar 54. 2004.

 

 

A modo de conclusiones

 

Posteriormente Erreakzioa-Reacción ha trabajado en otros proyectos como Mutaciones del feminismo: genealogías y prácticas artísticas (Desacuerdos, 2005), ¡Aquí y ahora! Nuevas formas de acción feminista (El Gabinete Abstracto, sala Rekalde, 2008) o Erreakzioa-Reacción. Imágenes de un proyecto entre el arte y el feminismo (Proyecto Vitrinas, Musac, 2012). El colectivo se ha caracterizado desde sus inicios por llevar a cabo un trabajo experimental y transdisciplinar desde modos de hacer DIY; sería imposible desarrollar en este texto de manera detallada cada una de la gran cantidad de colaboraciones que Erreakzioa ha propiciado y el interés de las mismas pero, por poner algunos ejemplos en lo relativo al tema de las nuevas tecnologías mencionar el artículo Paradigmas y perversiones: un lugar para la mujer en el ciberespacio de una autora que escribía bajo el seudónimo de Cruella de Ville, publicado en el fanzine Erreakzioa-Reacción 5 (1996). El artículo nos habla de una serie de paradigmas que rodeaban a la tecnología en aquella época en la que esta surgía en Estados Unidos y que resultaban excluyentes para las mujeres blancas y para las personas de otras etnias. Según su autora las mujeres no estaban alejadas de la tecnología porque se sintieran intimidadas por el medio, sino porque les faltaba acceso al mismo y cuando lo tenían, hablaba desde su propia experiencia, sentían que espacios como internet y la red eran en muchas ocasiones agresivos y misóginos. Otro ejemplo sería el de Claudia Gianetti, ponente invitada en el seminario-taller Sólo para tus ojos cuya conferencia giró en torno a las nuevas tecnologías, la ciencia y la teoría feminista en la era electrónica. Para aquellas personas que estén interesadas en ampliar la información sobre algunos de los proyectos llevados a cabo por Erreakzioa-Reacción pueden consultar los enlaces que a continuación se proponen, uno de ellos se trata de un espacio web que, a modo de archivo, documenta la labor del ya desaparecido Arteleku.

 

Este texto ha querido prestar especial atención a cuestiones que tienen que ver con los aspectos organizativos y de funcionamiento del grupo, con la esperanza de que, en la medida en la que otras iniciativas sirvieron de referencia en su formación, la experiencia de Erreakzioa pueda ser útil y contribuir a la puesta en marcha de otras propuestas de acción feminista.

 

 

 

 

 

 

Enlaces:

Erreakzioa-Reacción. Archivo Arteleku. Recuperado de: https://artxibo.arteleku.net/es/islandora/search/erreakzioa-reacción?type=dismax

Erreakzioa-Reacción. ¡Aquí y ahora!. Recuperado de: http://www.salarekalde.bizkaia.net/Exposiciones/?opcion=detalle&id=342

Erreakzioa-Reacción. Imágenes de un proyecto entre el arte y el feminismo. Recuperado de: http://musac.es/#exposiciones/expo/?id=6208

“Generating context in a fragile scene”. An email interview with the feminist art collective Erreakzioa-Reacción. Recuperado de: http://www.grassrootsfeminism.net/cms/node/159

Erreakzioa-Reacción en Dig Me Out. Discursos sobre la música popular, el género y la etnicidad. Recuperado de: http://www.digmeout.org/de_neu/ereakzioa.htm#espanol